Crítica: McFarland: Sin limites
- Abel Aleman
- 21 mar 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 4 abr 2022

Los programas deportivos en las instituciones educativas estadounidenses son un anhelo para muchos jóvenes, llegar a ser parte del equipo de baloncesto o de futbol es todo un anhelo y determinación, pero la película nos muestra que no todo es de color de rosas, ya que estos muchachos muchas veces sufren de discriminación, explotación, gritos, insultos y hasta lesiones físicas graves que se detallan con mucha precisión y crudeza en la película, donde un grupo de jóvenes latinos entran al equipo de maratones de su colegio.
Comenzaremos abordando que el espacio donde se desempeñó la película además de estar muy bien ambientalizado en los comunes barrios latinoamericanos es un sitio que de una u otra forma retrata y enfoca las abismales diferencias entre los emigrantes y los estadounidenses; podemos apreciar que antes que el entrenador se mudara vivía en una buena casa; mientras tanto, después que se muda a la ciudad de McFarland comienza a vivir en una casa con muy pocos lujos y con una clara falta de seguridad y desarrollo.
Posteriormente podemos observar a los jóvenes del equipo, los cuales desempeñan trabajos duros y pesados, como la agricultura y la mecánica, al mismo tiempo que estudian y corren a toda velocidad para poder llegar a recibir sus clases, situación que en mi parecer hace un énfasis a que todos los emigrantes que llegan a los Estados Unidos deben realizar trabajos muy forzados con unas condiciones muy poco adecuadas, aguantando en muchas ocasiones hambres, deshidrataciones, intensas temperaturas y muchos tratos xenofóbicos.
Pero el realce y el poder que la directora y el guionista brinda a estos jóvenes y sus familias hace que estos, a pesar de vivir en condiciones muy diferentes al resto de los demás estudiantes, sean los mas importantes de la cinta, demostrando que a pesar que las situaciones que los rodeaban eran muy precarias y exigentes, ellos realizaban las funciones que más preferían, como fiestas de XV años, lavado de autos, comida tradicional mexicana y la unión familiar que ellos tenían a pesar de poseer pocos recursos materiales.
Las distintas preocupaciones que los emigrantes sufren, como el caso de la delincuencia organizada, son otro hecho que llamaría la atención de la audiencia; pero muchos otros tomarían la referencia brindada en la película como un hecho discriminativo, ya que no solamente en Latinoamérica existen estos grupos delictivos, a su vez en cada parte del mundo estos están presentes, por lo tanto, creo que tachar y señalar a los latinos y a los migrantes como delincuentes es una situación poco agradable y muy despectiva, ya que las personas en otros países que vean la película creerán que en general todos los migrantes son así, por lo cual la xenofobia y la discriminación se incrementarían.
McFarland es una historia muy interesante de ver, tiene una trama que extraería a cualquier persona interesada en los testimonios de superación de otros, demostrando como estos superan sus dificultades; pero a su vez posee muchas referencias discriminativas y de muy mal gusto, que retrata a sus personajes principales y a sus familias como personas problemáticas, de muy poca confianza y con intenciones deshonestas, lo cual provocaría situaciones negativas en las personas que vean la historia y no conozcan los hechos a profundidad.
Abel Yovanni Alemán
abel.aleman@unah.hn

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